Finalmente estuve un mes exacto en Cusco. Me quedé hasta el 19 de septiembre, que era el tope máximo que tenía para poder estar en Perú...
Seguí recorriendo el valle sagrado, vi danzas típicas de Perú, caminé por sus calles, continué trabajando en el Pirwa, trabajando a modo freelance también para una agencia española (Gracias Lu y José Ramón!), salí de noche después del laburo, tomé mucho te vikingo (bebida alcoholica caliente), me enfermé, me recuperé, y estuve para el cumple de Dorothy, cn festejo incluído en mi última noche en la fantástica ciudad cusqueña que tuve oportunidad de conocer a fondo, pero no lo suficiente como para pensarme de vuelta en otro momento.
Pero..por qué era el tope máximo de estadía en Cusco?De gila, cuando llegué a Lima desde Bs As, dije que me quedaba por un mes... y eso fue lo que me marcaron en mi pasaporte...una boluda, porque tenía hasta 90 días para quedarme.. pero no lo sabía, y por miedo a que me interroguen, viéndome sola y en plan mochilera, le dije que me quedaba por ese tiempo nomás.
Si te quedas más de lo establecido, te cobran 1 dólar por día como penalización. Así que tenía dos opciones: o iba a Lima y pedía una prórroga (30 días) en la embajada o cruzaba la frontera y volvía a renovar mi estadía.
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| No saqué fotos en este tramo... así que robo una de internet, igual pero con lluvia. |
No quiero embolarlos mucho con el tema, pero la realidad es que en la frontera me hicieron bardo. Para legar alli yo había tenido que tomar dos buses. Uno desde Cusco hasta Puno, y el segundo desde Puno hasta Copacabana. El bus espera a que los pasajeros hagan migraciones en Desaguadero , y luego sigue para la ciudad. Eran las 6 am y habíamos llegado a la frontera. Hacía frío y llovía bastante. Pero bajamos para hacer el tramite que duraría unos 15 minutos. Cuando me atiende el oficial, me dice que estaba excedida en tiempo. Yo no entendía nada. Estaba cruzando un mes exacto después de mi primer ingreso a Peru. Pero lamentablemente (y yo no me di cuenta) era que agosto tenía 31 días. Por lo tanto, sí... estaba excedida por un fucking día...
Obviamente que el problema no era pagar el dólar de multa (intenté zafar pero me tocó un oficial muy "serio", como me dijeron unas mujeres al contarles lo que me habían dicho). Sino que el pago no se hacía allí sino en el pueblo aledaño. Por lo que tuve que dejar el bus en el que estaba. Agarrar la mochila, y salir en busca de algún bus que viajara hasta allá. Además, tenía que sacar unas fotocopias... en fin, todo el trajín me costó más que la multa.. Tardé unos 45 minutos, había perdido el bus, tenía que tomar otro y llegar a Copacabana. Tenía la cabeza en cualquier lado, y cambié unos lindos 20 dólares solamente en busca de 132 bolivianos, que yo pensaba que me eran suficientes para unos 4 días en el país de Evo.
Crucé la frontera caminando y me subí a uno de los buses que me llevaban al centro. Y en el medio del viaje me doy cuenta que había olvidado en el otro bus mi "brand new" bolsa de dormir sin estrenar que había llevado conmigo por si hacía frío durante el viaje, como bien suele pasar....
Con más bronca todavía, digamos que mi baada a Bolivia no fue de lo mejor. La bolsa de dormir me iba a servir para contados casos en mi viaje (ya que no voy con carpa), y sabía que la Isla del Sol, a donde iba a pasar la noche, era uno de esos lugares donde SÍ la iba a necesitar.
Por suerte, el destino me dio una caricia y en la plaza me encuentro a dos argentinas que habían compartido conmigo ese bus. Les conté lo que me había pasado y me dijeron que me apurara porque aun no había salido de Copacabana. Así que fui corriendo con la mochila hasta la oficina de la empresa, y pude dar con mi abrigada bolsa que bien me serviría los dos días siguientes. Ahora sí, empezaba a disfrutar mi llegada a Bolivia.

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