jueves, 12 de septiembre de 2013

Sexywomen de paseo

Luego de la salida de la noche anterior, hubo que tomar fuerzas y levantarse temprano. Un nuevo recorrido por los hermosos sitios cusqueños nos esperaba: Sacqsaywaman, Qenqo, Puka Pukara y Tambomachay.

Fuimos con mi tocaya argentina Gi y Lía (divinas platenses que conocí en el hostel) rumbo al primer destino, Saqsaywamán.

Una "linda" caminata de 2km (ya no pongo más que fue cansadora porque no quiero quedar quejosa.. pero creo que nunca me logré recuperar de Mapi) nos llevó hasta la entrada del sitio, en el que luego debíamos seguir subiendo. 

Caranchos de tours
Así denominamos nuestra visita a Sacsaywamán (a quienes los gringos denomina Sexywomen). Como fuimos por nuestra cuenta, íbamos colándonos en cuanto tour en inglés o español se aparecía para poder conocer la historia y arquitectura del lugar, entender dónde estaba el Puma que formaban las piedras, y cuál era la piedra de 12 ángulos.

El nombre viene del quechua y significa: "lugar de donde se sacía el halcón". Se comenzó a construir durante el gobierno de Pachacútec, en el siglo XV; sin embargo, fue Huayna Cápac quien le dio el toque final en el siglo XVI. Es la mayor obra arquitectónica que realizaron los incas.

Para levantar la fortaleza los gobernantes incas necesitaron más de 70 años y la fuerza de 20 mil hombres para sacar piedras de las canteras, transportarlas y colocarlas una tras otra de manera tan precisa, que a la fecha no puede ingresar ni la punta de un alfiler.
 


Mística en Qenqo
Luego de tomarnos unos renovadores mates en la colina del Inka, partimos para Qenqo, que quedaba a 15 minutos caminando.
Allí, conocimos a un grupo de colombianas y peruanas. Una de ellas nos contó que ya había ido hacía unos años, con un chamán que le dijo que sólo una vez pasara por el sitio sagrado que se encuentra en el lugar. Es tal la energía, que hay que entrar y pedir tus deseos con las manos levantadas. Cuando salís, te llevás la energía positiva y por ese motivo no debés volver a pasar por allí. Ella esperaba a sus amigas afuera por tal razón, y porque lo que había pedido se le había cumplido.
Las piedras frías, el ambiente oscuro y el silencio que nos alimentaba hicieron de nuestra estadía un momento especial.
Tambomachay y Puka Pukara

Luego de una sorprendente visita por Qenqo, nos tomamos una combi que nos llevaba hasta Tambomachay. Tambomachay es un lindo sitio que solía ser un destino de vacaciones de los incas. De ahí su nombre, que significa "lugar de descanso" en quechua.
Este sitio fue destinado también al culto al agua. Un vendedor de tapices nos dijo que nos mojáramos la cara con el agua que salía de las piedras, que íbamos a sentirla mucho más suave y tersa. No sé si fue por el protector solar que tenía encima, pero realmente se sintió así.

Finalmente, cruzamos a Puka Pukara, otra muestra de arquitectura militar que además funcionó como centro administrativo. Con simpáticas llamas que circulan por allí, recorrimos el lugar y terminamos la tarde con otros exquisitos mates arriba de la piedra.
Y volvimos para Cusco nomás, que a las 18 tocaba entrar a trabajar al bar.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Moray

Me esperaba un nuevo día de visitas arqueológicas. Esta vez: Moray.
Decidí no hacerlo por tour como el anterior, que si bien me vino bien porque las distancias eran alejadas y te llevaban, me hubiese quedado mucho más tiempo en Pisaq de lo que realmente estuvimos.
Por eso,esta vez averigüé cómo llegar por mi cuenta. Era el mismo camino que habíamos hecho a las salineras de Maras, sólo que esta vez no podía seguir a pie ya que Moray quedaba a otros 7km.
Tardé una hora y media entre que salí del hostel y llegué a la ramal de Maras. Como siempre, me desorienté un poco para encontrar los buses, y además, los buses no salen hasta que no lo llenen de pasajeros.
Llegué a la ramal y la única opción si no se quiere ir caminando es tomar uno de los taxis que con tantas ganas esperan la llegada de pasajeros. Estaba sola, por lo que sabía que no iba  poder pelear el precio. El taxista me pidió 15 soles por ir hasta allá. A lo que le contesté que no y que pensaba esperar a que llegara más gente para compartirlo.

Intentando convencerme y diciendome que no mucha gente estaba bajando en la ramal, pasé los siguientes 10 minutos charlando con el taxista que estaba impaciente por concretar su viaje.
En eso, se bajaron dos turistas (con muuucha cara de turistas, tanto que el bus que las trajo les cobró un sol más a cada una por el tramo Cusco - Maras. Averiguar cuánto sale algo con anticipación está en el ADN sudaméricano) y preguntaron para hacer el viaje Maras-Moray. El mismo taxista que estaba hablando conmigo les contestó que salía 60 soles ir a los dos destinos y volver a la ramal. CARISIMO. Las mujeres primero dijeron que sí, y luego le "regatearon": CINCUENTA, le dijeron en un intentento de español. "Cincuenta y cinco", ofertó el taxista sin titubear, y las turistas de Estonia aceptaron sin más preámbulo.
A eso, se acercó hacia mí, que estaba esperando y me tanteó con "te llevo hasta Moray por 12 soles". Se imaginarán mi reacción... ni loca pensaba pagarle 3 soles menos cuando estabamos compartiendo el taxi 3 personas y encima, "escuché lo que les estás cobrando. Tenés el taxi vendido, no me jodas. Te doy 5 soles que es lo que me dijeron que salía compartir el taxi".
"Ok. Calladita", fue la respuesta del amigo. Y me subí adelante, fui charlando con las mujeres pero cumpliendo con mi palabra al tachero.



Así llegué a Moray, uno de los lugares que más me gustó y donde percibí una muy linda energía. Es famoso por el anfiteatro hundido, formado por cuatro andenes circulares que parecen desaparecer en el interior de la puna, a manera de un cráter artificial. Al parecer, el lugar constituía un centro de investigación agrícola inca dedicado a la experimentación de cultivos en torno a los diferentes niveles altitudinales de sus parcelas (algunas a más de 100 m de profundidad). Las andenerías, construidas sobre muros de contención rellenados con tierra fértil y regados mediante complejos sistemas de irrigación, permitían cultivar más de 250 especies vegetales..
La disposición de sus andenes produce un gradiente de microclimas teniendo el centro de los andenes circulares concéntricos una temperatura más alta y reduciéndose gradualmente hacia el exterior a temperaturas más bajas, pudiendo de esta forma simular hasta 20 diferentes tipos de microclimas.

En Moray conocí a un grupo de norteamericanos de un centro espiritual de Nueva York, que estaban de viaje por Cusco, hospedándose en un Centro Espiritual en Urubamba.
Me quedé charlando con su líder, quien había decidido no bajar a los andenes circulares ya que era como su 25ª vez que venía para Perú, y me ofreció llevarme hasta Urubamba en la mini van que el grupo había alquilado, donde luego podría tomar el bus de retorno a Cusco.
Desde la van de mis amigos newyorkinos

Regresamos por otra carretera de la montaña, con un paisaje impresionante, y entramos a Urubamba donde pude conocer la fachada del hermoso lugar donde se estaban hospedando.

El conductor de la van me llevó hasta el centro de Urubamba y de ahí regresé a Cusco.

Y por la noche, fuimos con Dorothy, una amiga canadiense de ella, Gi y Lía (argentinas de La Plata que llegaron al hostel) a una reunión que organizan todos los miércoles la gente de Couchsurfing. Para quienes no conoce, CS es una comunidad virtual que permite hospedarte en casa de gente o alojar a viajeros en tu casa. Algo que hice cuando estuve en España y que haré ya cuando llegue para Lima.
Noche divertida con un poco de Fernet y discoteca (El Templo). No hay fotos, jaja.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Valle Sagrado de los Inkas

El martes 3 de septiembre comencé el recorrido por los atractivos turísticos de Cusco. El lugar elegido: el Valle Sagrado de los Inkas.

Salí con el tour que duraría todo el día a eso de las 8 de la mañana. El guía, José Aguilar (no el detestado ex presidente de River) nos fue explicando el paisaje que íbamos recibiendo desde el bus. Era espectacular. Se veían las montañas (apis, en quechua) con terrazas de cultivo, respaldadas por picos nevados que se extendían junto con el Río Urubamba, Vilcanota o Wilcamayo (río sagrado en quechua), que nace entre Cusco y Puno, cruza todo el Valle Sagrado y fluye en el Amazonas.

José nos explicó que en Perú se cultivan más de 3000 variedades de papas, más de 3000 variedades de batatas y unas 55 variedades de maíz.
No todas las especies de papas son para alimentarse. Aquellas que crecen a mas de 4mil metros de altura tienen en su componente un ácido que genera toxicidad a la papa, salvo que sea tratado en un proceso de deshidratación. Y es el que actualmente utilizan para convertirlas en alimentos de las alpacas y llamas que habitan la zona.

PISAQ
Terrazas de Pisaq
El primer sitio arqueológico que visitamos fue el yacimiento ica de Pisaq. Ubicado a 2900 metros de altura, Pisac es un ejemplo de ingeniería para el manejo de tierras y agua. Fue utilizado por los incas para expandir la producción agrícola. Cómo? Ampliando la capacidad de producción en las montañas más allá del piso fertil que tenían abajo de las mismas. Construyeron terrazas de cultivos en la altura, para así poder producir más. Pero esta estrategia necesitaba de tácticas de riego de las terrazas. Detrás de Pisac se encuentran glaciares que los incas aprovecharon para traer el agua hasta la terraza más alta. En época de lluvias, luego de la siembra, el agua alcanzaba la terraza más alta, y luego por ley de gravedad, el agua continuaba cuesta abajo hacia el resto de las terrazas, generando el riego natural necesario para poder cultivar la producción.
Las terrazas están perfectamente diseñadas de manera homogénea. Además, en Pisaq se observan vestigios de lo que fue el área de viviendas de los inkas trabajadores.

Camino a Urubamba pasamos por Calca, donde pudimos visualizar terrenos de cultivo endozados a la montaña. Algo que no permite el uso de maquinaria agrícola tradicional para trabajar la tierra. El guía nos contó que hasta 1969 las tierras correspondían al hacendado. El gobierno militar de esa época, a través de una acción socialista, modificó esa norma, comenzando a adjudicar las tierras a los campesinos. Pero el problema fue que los campesinos sabían trabajar la tierra, no administrarla, algo que generó una gran crisis por ese entonces en Perú, y que generó el nacimiento de las cooperativas agrarias en el país. Algo que hoy ya no se practica. Las comunidades vecinales trabajan sus tierras y venden la producción a empresas.

En estas zonas rurales es muy común observar arriba de los hogares unos toros. Son protectores del hogar que se colocan por única vez cuando se termina de construir el techo de la casa. Los dos toros de cerámica simbolizan la fuerza trabajadora (que realizan el padre y la madre), y están acompañados de dos botellitas de vidrio: una con agua bendita y la otra con chicha o vino.



Ollantaytambo
Luego de la parada para el almuerzo (yo la única sudaka que se había llevado su propia comida para no ir al restaurant) nos dirigimos al hermoso pueblo de Ollantaytambo (que significa "lugar de descanso de Ollanta" -cacique que tuvo un romance con la hija de Pachacútec). 

Durante el incanato, Pachacútec conquistó la región y construyó un pueblo y centro ceremonial que aún hoy es habitada. Cuenta también con terrazas como en Pisaq, pero no de producción sino de retención en caso de sismos.
Lo extraordinario de Ollanta es su dimensión arqueológica. En una de las montañas hay labrado un inca, que representa el punto exacto por donde pasa el Sol y que los incas idearon para diferenciar los equinoccios y solsticios.
En el sitio arqueológico se puede ver el tempo del Sol y Tempo de la Luna, con piedras que los incas trajeron cruzando el río Urubamba y que por la distancia y el peso de la piedra, resulta una locura verlas instaladas cerca de la cima de la montaña. Trabajo que dicen debe haber llevado unos 1000 años y que realizaban con su propia fuerza, un sistema de rampas y sogas.

Chinchero
Finalmente, visitamos el mercado y sitio de Chinchero. Nos recibieron unas mujeres locales que nos enseñaron el arte del tapizado, las diferencias entre las lanas de oveja, oveja bebé y alpaca, y la creación de los colores a través de la tintura de las lanas que lavan con detergentes naturales y que tiñen con hierbas naturales también.
Llegamos al sitio arqueológico de Chinchero a eso de las 17.30 hs, ideal para poder apreciar el atardecer desde lo que en la época incaica fue la hacienda real de Túpac Inca Yupanqui, así como un templo colonial.


Atardecer en Chinchero

Regresamos a eso de las 18.30 a Cusco, justo para comenzar con mi jornada laboral del día. Repleta de información y con los ojos estupefactos de tanta belleza e inteligencia que supieron tener los incas, y que por suerte aún, podemos apreciar e intentar comprender.

Y al fin saqué el boleto turístico

Tengo que confesarlo. Me resistí durante días. Es caro.
Renzo, amigo de couchsurfing que vive en Cusco me había dicho que era un robo. Los chicos del hostel, en grupo, habían conseguido pagar un poco menos a la entrada de cada sitio arqueológico y por eso no lo habían sacado.
Cusco te ofrece un boleto turístico para recorrer (casi) todas las atracciones arqueológicas y culturales de la ciudad. Tenés tickets individuales para diferentes sitios y la opción de un boleto integral para visitar los 16 lugares comprendidos en 10 días. Para mi caso, convenía mucho más el segundo.
Lamenté como nunca no ser actualmente estudiante, ya que si hay alguna sugerencia que puedo darles desde mi experiencia, es que si son estudiantes tengan con ustedes la tarjeta ISIC a la hora de visitar Perú. Tanto los tickets para Machu Picchu como los sitios turísticos de la ciudad, salen casi la mitad de precio.
Estuve al punto de caer en la inmoralidad total (hacerme pasar , pero finalmente desistí y fui a comprar mi boleto. Lo venden en la Municipalidad pero el costo se abona solamente en efectivo. Por suerte, Fede, el voluntario argentino del hostel al que reemplacé, con el mismo dilema de los dólares, me avisó que en la agencia de al lado del hostel podías comprar el ticket, con un recargo de 8 soles, pero con tarjeta de crédito.
Así que compré el boleto, para comenzar al día siguiente, con una excursión que también saqué con la agencia para hacer el Valle Sagrado.

Apuestas con espíritu

El miércoles mejoró así que salí del estado de ermitaña y salí para las afueras del centro de Cusco. Caminé varias cuadras y dí con una feria en el barrio de Wanchaq. Solamente con gente local, la feria ofrecía juegos para los chicos, tiendas de comidas y stands de libros, ropa, dulces, bebidas...




En la feria conocí a un limeño (limado no, limeño) de unos 50 y picos años, Ruy, con quien me quedé charlando y resultó tener una historia de vida fascinante y llena de adrenalina. Pelo largo con canas y ojos azules, de madre peruana y padre ruso, actualmente vive en Cochabamba, Bolivia. Fue guía de turismo -habla 5 idiomas-, trabajó en una empresa aérea pero hace ya varios años encontró una actividad que le apasiona y le permite ganar dinero. Es apostador en los estadios de fútbol de Cochabamba.
¿Cómo que sos apostador? - le pregunté.
- Yo anticipo el resultado del partido que se va a jugar, y lo escribo en un cartel. Recorro las tribunas y apuesto ese resultado a los hinchas. La apuesta mínima es de 5 bolivianos.
Según Ruy, es el "único" apostador del mundo, prestigio que le otorgó el mismísimo Bilardo una vez que, como entrenador de la Selección Argentina, fue a Bolivia a jugar un partido. "Y es porque es una actividad muy compleja y arriesgada", asegura. Con este trabajo ha perdido muchísimo dinero, pero como él bien reconoce, es más lo que gana y que le permite continuar con su vida sin itinerario.

Me dijo que lo han entrevistado muchas veces por esta actividad, apareciendo en medios de comunicación diversos de Bolivia. Y lo comprobé, al googlearlo apareció su nombre y algún reportaje que le han hecho.
Pero además de las apuestas, Ruy es muy espiritual y romántico. Gran seguidor de Osho, hace varios años da charlas sobre espiritualidad y enseñanzas de vida en escuelas, universidades y hasta colectivos. Con estas acciones, buscar "cambiar" el mundo, enseñando a la gente a ser feliz y a encontrar las verdaderas satisfacciones en la vida. "Estuve recorriendo varios lugares de Bolivia y Perú pero mi proyecto es aún más ambicioso. Es internacional. Y para eso necesito una socia que tenga mi misma sensibilidad y con la que pueda organizar estas conferencias".

Ruy me ofreció comenzar con este emprendimiento "sin fronteras" alrededor del mundo, asegurando que era "la persona indicada". Se imaginarán cuál fue mi respuesta, pero le prometí que hablaría sobre su historia y lo contactaría en caso de que encontrara a alguien que tenga realmente interés y deseos de comenzar esa ambiciosa y espiritual travesía.

Lamentablemente no tengo una foto de él, se las debo..

Y después de MAPI, a trabajar y descansar un poco

Volví de Machu Picchu el lunes a la madrugada. Y en el mismo estado estuve los primeros días de regreso a Cusco. Sumado a que el clima no favoreció, dejé un poco el ritmo turístero para adentrarme más en Cusco y en mi nuevo trabajo como voluntaria en el hostel.

Lo primero.. tuve que ir a arreglar la mochila, así que fui a la calle donde se encuentran las "renovadoras", que arreglan calzados.
En la renovadora, cambiando el cierre de mi mochila rota.


Aproveché también para alimentar este blog, subir las fotos, leer en la plaza, tomar mates con Fede y Dorothy (los encargados del Pirwa), comprar víveres en el mercado, alimentarnos de la mazamorra que prepara nuestro gran cocinero del bar Cristian, sobretodo las tardes en que hace frío y hay hambre.


Día de comida peruana en el Pirwa

Mazamorra para calmar el hambre y el frío