jueves, 29 de agosto de 2013

Inka Jungle - Día 1

Y así empezó la travesía hasta Macchu Pichu.. Lo único que había reservado antes de salir de Buenos Aires fue el Inka Jungle. Un tour por 4 días que te permite experimentar el camino hasta la esperada Ciudad Inka con actividades de turismo aventura. Una forma de poner a prueba mi "estado físico"  luego de un año de running,
El 22 de agosto a las 6.30 am me pasaron a buscar por el hostel, y luego de hacer lo mismo con otras 10 personas, comenzamos la travesía.
El grupo estaba formado por tres alemanes, un escocés, una pareja de franceses, una chica de Nueva Zelanda y otro chico de EEUU.
Amoroso, nuestro guía, nos condujo a la primera actividad del día: un recorrido de 60 km en mountain bike. Hacía tiempo que no me subía a una bici (pensaba moverme por Baires en la de mi hermana cuando volví de Bahía pero al final nunca la llevé a arreglar) y jamás había andado en ruta por la montaña. alcanzando velocidades de 40 km/h.
Fue “pura adrenalina”, como lo describió Amoroso. Nos conducíamos en fila y debíamos tener cuidado con los camiones y autos que circulaban por la ruta, y con las curvas pronunciadas que se encontraban cada 400 metros.
Hubo pequeños accidentes, sí… dos de las chicas cayeron pero por suerte no fue màs que unos golpes y moretones.. (madre, podés respirar de alivio. No fui yo ;) )
Más allá de los anteojos que se empañaban, el frìo que golpeaba el pecho y la mano en el freno que no dejaba relajarme, pude disfrutar del paisaje y de las casi 3 horas de bicicleteada por la montaña. Alucinante.
Finalmente llegamos al esperado almuerzo en el pueblo de Santa María, donde comimos lo que seria el menú casi establecido de los próximos 3 días: sopa con papa y verduras, pollo con arroz y papas y limonada para beber.
Por la tarde y luego de dejar las cosas en el hostal, tocaba el turno del rafting, actividad opcional que la mayoría del grupo no decidimos hacer. Así que decidimos salir a hacer “sightseeing” por el pueblo de Santa María. Paseo que duró exactamente 15 minutos ya que no había más de 3 cuadras de radio por donde moverse.

Los representantes alemanes, haciendo honor a su bandera, sugirieron ir por unas cervezas y tomarlas en el hostal. Algo que todos aceptamos y desde luego hicimos, hasta que llegara la hora de la cena a las 19.30 hs.
El día siguiente nos esperaría con mucha actividad física por delante…

No hay comentarios:

Publicar un comentario